viernes, 25 de marzo de 2011

NUEVAMENTE CON MI FABI

Ayer regresamos de nuestro viaje a Buenos Aires. Mientras nos acercábamos a la casa de mi mamá, sentía una emoción que me revolvía la panza, como si recién nos fuéramos a conocer. Ver a Fabiana me hizo sentir la mujer más feliz y completa del mundo nuevamente. Entramos a la casa sin que ella se diera cuenta, y apenas nos vio, empezó a gritar y a mover los brazos de emoción. La sentí muy nerviosa, como si no pudiera creer lo que pasaba. Quien sabe? De repente sentía que no nos vería nunca más. No paraba de mirarnos con su sonrisa preciosa (está más bella aún!). Yo no pude evitar llorar al verla. Fue un momento lindísimo. Ayer no me separé de ella ni un segundo. Desde que llegó a la casa se volvió la niña más feliz del mundo y no paró de reír en todo el día. La gocé como nunca y me di cuenta que en esta semana, mi bebé creció mucho. No sólo creció de tamaño, sino que ya es toda una niñita y podemos conversar y jugar mejor que nunca. Ahorita está haciendo la siesta y ya la extraño. Es más, me voy a despertarla y a apachurrarmela un rato...

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