Aquí les presento un nuevo vídeo protagonizado por Fabiana donde se muestra una pequeña recopilación de sus destrezas o gracias. Es sólo un trailer porque destrezas tiene miles...
sábado, 30 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
REGGAE ROOTS
I wanna love you and treat you right
I wanna love you every day and every night
We'll be together with a roof right over our heads
We'll share the shelter of my single bed
We'll share the same room, yeah! for Jah provides the bread
Is this love - is this love - is this love -
Is this love that I'm feelin'?
Is this love - is this love - is this love -
Is this love that I'm feelin'?
Lo que se hereda no se hurta! GOOD VIBRATIONS!!!
I wanna love you every day and every night
We'll be together with a roof right over our heads
We'll share the shelter of my single bed
We'll share the same room, yeah! for Jah provides the bread
Is this love - is this love - is this love -
Is this love that I'm feelin'?
Is this love - is this love - is this love -
Is this love that I'm feelin'?
Lo que se hereda no se hurta! GOOD VIBRATIONS!!!
lunes, 11 de octubre de 2010
A FALTA DEL VARÓN!!!
Desde el día en que me enteré que estaba embarazada, todo el mundo vaticinó que iba a tener un bebé hombre. La forma de mi barriga, el calendario chino y la cadenita con el aro así lo predijeron. Todos salvo mi papá, el papá de un amigo mío y Pochita (así es, la bruja). Ellos tres fueron los únicos que me aseguraron que tendría una nenita.
No podemos negar que durante los 9 meses que dura el embarazo, los futuros papás se dedican a fantasear cómo será su vida luego de que nazca el bebé. En mi caso fue así...Sandro y yo nos imaginábamos con nuestro bebé, llevándolo al parque, al colegio, al fútbol y obviamente al gimansio! Yo, en el fondo, siempre sentí que debía también imaginar mi vida con una bebé. Esto porque me parecía que si, por las casualidades de la vida nacía mujer, no iba a ser justo que yo pase tanto tiempo soñando con un hombrecito. Entonces empezaba mi día llevando a mi niña a la peluquería, jugando con sus muñecas y comprándole vestidos rosados.
Hasta que llegó el momento en que mis instintos me empezaron a dar las señales (además de las ganas de simplemente dar la contra). Yo comencé a sentirme segura de que tendría una mujer pero nunca dije nada en caso mis instintos me jugaran una mala pasada. Sólo podía contar los días que faltaban para que mi bebé cumpliera las 20 semanas y poder ver qué sería por fin!
El gran día llegó. Normalmente alguien nos acompañaba a las ecografías, pero esa vez decidimos que iríamos sólo los dos. Queríamos disfrutar solos ese momento. Sandro seguía seguro de que sería un hombre y yo, por primera vez le dije que creía que sería mujer. Por poco y se ríe de mí por pensar semejante cosa! Cómo a última hora se me ocurría creer algo así! Finalmente llegamos a la entrada del consultorio y apostamos: él decía que sería un hombre y yo, una mujer. Quien perdía invitaba a comer al ganador a donde se le antoje.
Nunca me voy a olvidar de los nervios que sentí en ese momento. Aunque las dos opciones estarían igual de bienvenidas, la respuesta definiría toda una vida! Además, conozco casos en los que los bebés quieren fastidiar desde tan chiquitos a los papás y deciden ubicarse en la panza de tal manera que no se pueda determinar el sexo. Me imaginaba regresando a mi casa a esperar un mes más por la noticia y me llenaba de más nervios aún. Pero no, mi bebé obediente le hizo la chamba fácil al doctor.
El doctor empezó a hacer los exámenes de rutina, las medidas y todo lo demás. Siempre tuvo una sonrisa en la cara porque él ya creía saber qué era. Nosotros no teníamos manera de adivinarlo en esas imágenes indescifrables. Hasta que por fin el doctor se miró con la enfermera, se sonrió y dijo: "Es una nena!" y mirando a Sandro siguió "Compadre, llegó la hora de que pagues todas tus culpas"...
Desde mi asiento mandé un grito de felicidad! No podía creerlo! Pochita la chuntó! Mis instintos existían! Se me hizo realidad lo que tanto soñaba.
Sin embargo, parado a mi lado estaba Sandro, con una sonrisa tiesa pegada en la cara, inmóvil y mudo. Así se la pasó en todo el camino de regreso a la casa. Manejaba y su cara seguía con la misma sonrisa tiesa. Yo no decía nada porque sabía que en su mente se estaba derrumbando una vida y empezando a construir una nueva. Tardes del gimnasio por la casita de las barbies. Es más, tenía que cambiarle el nombre a su bebé, porque Romano ya no le quedaría bien a su nenita. Hasta llegó a decir que de repente el doctor se había equivocado.
Pero como todo papá, se acostumbró rápido a la idea. No sólo él, si no toda la familia. Una mujer más en una familia abarrotada de mujeres! Qué lío! Qué niña engreída que sería!
Finalmente los meses pasaron y Fabiana llegó, más mujercita que nadie. Sandro ya había creado su mundo con su pequeña, con la hijita de papá. Ahora sería su protector, el papá celoso, y porqué no, igual tendría su "partner" para ir al gym.
Ahora con el tiempo, Sandro ama la idea de ser el único hombre de la casa. Le encanta tener a dos mujeres que se mueran por él. Adora la idea de ver a su bebé convertirse en una niña que algún día se convertirá en una mujer y que será él quien le enseñe todo lo que tiene que saber sobre los hombres. Ahora, cuando le preguntas a Sandro si quisiera tener al hombrecito te dice que no, que quiere tener otra mujer más. Me parece de lo más tierno, pero no estoy tan segura de que sea verdad. No sé, me parece que muy en el fondo, sigue queriendo a su Sandrito Jr. Miren el vídeo y cuéntenme si me equivoco...
No podemos negar que durante los 9 meses que dura el embarazo, los futuros papás se dedican a fantasear cómo será su vida luego de que nazca el bebé. En mi caso fue así...Sandro y yo nos imaginábamos con nuestro bebé, llevándolo al parque, al colegio, al fútbol y obviamente al gimansio! Yo, en el fondo, siempre sentí que debía también imaginar mi vida con una bebé. Esto porque me parecía que si, por las casualidades de la vida nacía mujer, no iba a ser justo que yo pase tanto tiempo soñando con un hombrecito. Entonces empezaba mi día llevando a mi niña a la peluquería, jugando con sus muñecas y comprándole vestidos rosados.
Hasta que llegó el momento en que mis instintos me empezaron a dar las señales (además de las ganas de simplemente dar la contra). Yo comencé a sentirme segura de que tendría una mujer pero nunca dije nada en caso mis instintos me jugaran una mala pasada. Sólo podía contar los días que faltaban para que mi bebé cumpliera las 20 semanas y poder ver qué sería por fin!
El gran día llegó. Normalmente alguien nos acompañaba a las ecografías, pero esa vez decidimos que iríamos sólo los dos. Queríamos disfrutar solos ese momento. Sandro seguía seguro de que sería un hombre y yo, por primera vez le dije que creía que sería mujer. Por poco y se ríe de mí por pensar semejante cosa! Cómo a última hora se me ocurría creer algo así! Finalmente llegamos a la entrada del consultorio y apostamos: él decía que sería un hombre y yo, una mujer. Quien perdía invitaba a comer al ganador a donde se le antoje.
Nunca me voy a olvidar de los nervios que sentí en ese momento. Aunque las dos opciones estarían igual de bienvenidas, la respuesta definiría toda una vida! Además, conozco casos en los que los bebés quieren fastidiar desde tan chiquitos a los papás y deciden ubicarse en la panza de tal manera que no se pueda determinar el sexo. Me imaginaba regresando a mi casa a esperar un mes más por la noticia y me llenaba de más nervios aún. Pero no, mi bebé obediente le hizo la chamba fácil al doctor.
El doctor empezó a hacer los exámenes de rutina, las medidas y todo lo demás. Siempre tuvo una sonrisa en la cara porque él ya creía saber qué era. Nosotros no teníamos manera de adivinarlo en esas imágenes indescifrables. Hasta que por fin el doctor se miró con la enfermera, se sonrió y dijo: "Es una nena!" y mirando a Sandro siguió "Compadre, llegó la hora de que pagues todas tus culpas"...
Desde mi asiento mandé un grito de felicidad! No podía creerlo! Pochita la chuntó! Mis instintos existían! Se me hizo realidad lo que tanto soñaba.
Sin embargo, parado a mi lado estaba Sandro, con una sonrisa tiesa pegada en la cara, inmóvil y mudo. Así se la pasó en todo el camino de regreso a la casa. Manejaba y su cara seguía con la misma sonrisa tiesa. Yo no decía nada porque sabía que en su mente se estaba derrumbando una vida y empezando a construir una nueva. Tardes del gimnasio por la casita de las barbies. Es más, tenía que cambiarle el nombre a su bebé, porque Romano ya no le quedaría bien a su nenita. Hasta llegó a decir que de repente el doctor se había equivocado.
Pero como todo papá, se acostumbró rápido a la idea. No sólo él, si no toda la familia. Una mujer más en una familia abarrotada de mujeres! Qué lío! Qué niña engreída que sería!
Finalmente los meses pasaron y Fabiana llegó, más mujercita que nadie. Sandro ya había creado su mundo con su pequeña, con la hijita de papá. Ahora sería su protector, el papá celoso, y porqué no, igual tendría su "partner" para ir al gym.
Ahora con el tiempo, Sandro ama la idea de ser el único hombre de la casa. Le encanta tener a dos mujeres que se mueran por él. Adora la idea de ver a su bebé convertirse en una niña que algún día se convertirá en una mujer y que será él quien le enseñe todo lo que tiene que saber sobre los hombres. Ahora, cuando le preguntas a Sandro si quisiera tener al hombrecito te dice que no, que quiere tener otra mujer más. Me parece de lo más tierno, pero no estoy tan segura de que sea verdad. No sé, me parece que muy en el fondo, sigue queriendo a su Sandrito Jr. Miren el vídeo y cuéntenme si me equivoco...
miércoles, 6 de octubre de 2010
PARA NO OLVIDAR
Amo verte dormida apachurrando tu mantita.
Estás aprendiendo a pararte! Nos tienes a todos atrás de ti, pero estamos fascinados de ver lo bien que te desarrollas.
Me da pena ver cómo te deja de quedar la ropa! Hace que me de cuenta de lo rápido que creces...
Me encanta como sonríes de inmediato para la cámara. Ya eres toda una figureti como tu padre.
Odias que te eche agua en la cara mientras te baño, pero yo sigo haciéndolo porque pienso que te tienes que acostumbrar!
Amo los sonidos que haces al comer.
La hora del cambio de pañal es toda un caos!! No te quedas quieta ni un segundo.
Eres tan inteligente que ya aplaudes cuando canto "Si tu tienes muchas ganas de aplaudirrrr!!"
Mueves la manito del mismo modo cuando quieres decir chau, hola, bailar, gritar...
Dices "mamáaaaaa" cuando lloras desde tu nido y de un salto llego a salvarte.
Tus juguetes favoritos: la zapatilla de papá, el panadol pediátrico, el control remoto y la tapa de tu biberón.
Le haces ojitos a cualquiera que te sonríe.
Tu sonrisa arrugando la nariz y mostrando tus dos únicos dientes me derriteeeeeeeee.
Amo mi trabajo de mamá a tiempo completo.
Me muero por ti y punto.
Estás aprendiendo a pararte! Nos tienes a todos atrás de ti, pero estamos fascinados de ver lo bien que te desarrollas.
Me da pena ver cómo te deja de quedar la ropa! Hace que me de cuenta de lo rápido que creces...
Me encanta como sonríes de inmediato para la cámara. Ya eres toda una figureti como tu padre.
Odias que te eche agua en la cara mientras te baño, pero yo sigo haciéndolo porque pienso que te tienes que acostumbrar!
Amo los sonidos que haces al comer.
La hora del cambio de pañal es toda un caos!! No te quedas quieta ni un segundo.
Eres tan inteligente que ya aplaudes cuando canto "Si tu tienes muchas ganas de aplaudirrrr!!"
Mueves la manito del mismo modo cuando quieres decir chau, hola, bailar, gritar...
Dices "mamáaaaaa" cuando lloras desde tu nido y de un salto llego a salvarte.
Tus juguetes favoritos: la zapatilla de papá, el panadol pediátrico, el control remoto y la tapa de tu biberón.
Le haces ojitos a cualquiera que te sonríe.
Tu sonrisa arrugando la nariz y mostrando tus dos únicos dientes me derriteeeeeeeee.
Amo mi trabajo de mamá a tiempo completo.
Me muero por ti y punto.
Ah! tu papá me dice que se muere del mismo modo por ti y más aún... (eso cree).
martes, 5 de octubre de 2010
MAMÁ, NO ME HAGAS ESTO!
No puedo evitar "decorar" cada vez que puedo a Fabiana. A ella no siempre le gusta, pero estos son los resultados de mis momentos de aburrimiento. Probablemente ella se moleste conmigo cuando de grande vea lo que le hacía de bebé, pero mientras tanto seguiré divirtiéndome!
Lista para el carnaval!
Fabiana con buena onda!
Me quedan bien?
Y TÚ? CUÁNTOS HIJOS QUIERES TENER?
Yo, unos cuatro mínimo. Esa era mi respuesta hasta hace más o menos un año.
Visitar a mis sobrinas es siempre un acontecimiento. Valeria, mi ahijada de 3 años y Ariana de 5 son las hijas de mi prima Mónica (sí, la que me decía que me tome tiempo antes de salir embarazada). Antes de que naciera Fabiana trataba de ir a su casa por lo menos una vez a la semana. Siempre me encantó sentarme en el piso a jugar con ellas, a armar cosas de plastilina y hacerles dibujos. Pero desde que nació Fabiana las cosas cambiaron un poco.
Los días de visitan normalmente pasan así: Desde que cruzo la puerta Valeria, la menor, salta encima de Fabiana como si fuera su muñequita y decide que ella es quien tiene que darle de comer, cambiarle el pañal y por supuesto, su pasatiempo favorito...quitar y ponerle el chupón sin parar (es tiernísima porque ahora todas sus muñecas se llaman Fabiana). Fabi es feliz ahí, parece que siente que está con sus compinches, que son sus aliadas...con ellas no tiene problemas. Sin embargo quien empieza a sentirse no tan a gusto soy yo! Mejor dicho, a gusto estoy...tranquila? no tanto!!!
Luego de que la cargó una, luego la otra, le dieron el biberón y más, llega la hora de sentarnos a comer. Ahí es cuando me provoca darle un Premio Nobel a mi prima. Increíblemente logra superar esos 30 minutos de esclavitud. Mami, córtame el borde del pan, mami, quítale la salsa a los fideos, mami, quiero más, mami, córtale el otro borde, mami, ponle salsa a los fideos....mami, mami, mami, maaaami!! para terminar con un clásico maaaaamiiii, ya terminéeeeee (a la distancia, desde el baño). Todo mientras ella intenta prepararse un simple pan con mantequilla. Y digo "prepararse" porque no tuvo tiempo de comérselo! Así es, algo tan simple se volvió tan complicado.
Y yo, respiro hondo y cargo a mi bebé. Mi bebé de 8 meses que no pide nada más que su leche, cambio de pañal o dormir y que sin embargo me llega a sacar de quicio. Entonces, la pregunta sigue siendo la misma, pero la respuesta....otro cantar!!
Por otro lado, todo es siempre recompensado...sus dibujos, besitos y te quieros hacen que cualquier malacrianza pase al olvido. Además, creo que la paciencia tiene que crecer con la cantidad de hijos que tienes. Esa es toda una teoría que tengo que tocaré otro día!
Ahora cuando me preguntan cuántos quiero...respondo que creo q unito más. Aunque mi prima dice que cuando decides tener al hermanito es cuando se te olvidó lo difícil que fue tener al primero. A mi me basta con una visita a mis sobrinas para acordarme.
Aquí mi flaquita con mis flacas preciosas! Tres angelitos...tres almas totalmente transparentes...cómo las quiero!!
Pd: Este post fue creado hace 2 meses, pero debido a fallas técnicas (muerte de mi compu), recién ha sido posteado y modificado! Ah! y totalmente dedicado a mi Moniiiiiiiiiiiiiííí!!! Saaaantaa!!!
Visitar a mis sobrinas es siempre un acontecimiento. Valeria, mi ahijada de 3 años y Ariana de 5 son las hijas de mi prima Mónica (sí, la que me decía que me tome tiempo antes de salir embarazada). Antes de que naciera Fabiana trataba de ir a su casa por lo menos una vez a la semana. Siempre me encantó sentarme en el piso a jugar con ellas, a armar cosas de plastilina y hacerles dibujos. Pero desde que nació Fabiana las cosas cambiaron un poco.
Los días de visitan normalmente pasan así: Desde que cruzo la puerta Valeria, la menor, salta encima de Fabiana como si fuera su muñequita y decide que ella es quien tiene que darle de comer, cambiarle el pañal y por supuesto, su pasatiempo favorito...quitar y ponerle el chupón sin parar (es tiernísima porque ahora todas sus muñecas se llaman Fabiana). Fabi es feliz ahí, parece que siente que está con sus compinches, que son sus aliadas...con ellas no tiene problemas. Sin embargo quien empieza a sentirse no tan a gusto soy yo! Mejor dicho, a gusto estoy...tranquila? no tanto!!!
Luego de que la cargó una, luego la otra, le dieron el biberón y más, llega la hora de sentarnos a comer. Ahí es cuando me provoca darle un Premio Nobel a mi prima. Increíblemente logra superar esos 30 minutos de esclavitud. Mami, córtame el borde del pan, mami, quítale la salsa a los fideos, mami, quiero más, mami, córtale el otro borde, mami, ponle salsa a los fideos....mami, mami, mami, maaaami!! para terminar con un clásico maaaaamiiii, ya terminéeeeee (a la distancia, desde el baño). Todo mientras ella intenta prepararse un simple pan con mantequilla. Y digo "prepararse" porque no tuvo tiempo de comérselo! Así es, algo tan simple se volvió tan complicado.
Y yo, respiro hondo y cargo a mi bebé. Mi bebé de 8 meses que no pide nada más que su leche, cambio de pañal o dormir y que sin embargo me llega a sacar de quicio. Entonces, la pregunta sigue siendo la misma, pero la respuesta....otro cantar!!
Por otro lado, todo es siempre recompensado...sus dibujos, besitos y te quieros hacen que cualquier malacrianza pase al olvido. Además, creo que la paciencia tiene que crecer con la cantidad de hijos que tienes. Esa es toda una teoría que tengo que tocaré otro día!
Ahora cuando me preguntan cuántos quiero...respondo que creo q unito más. Aunque mi prima dice que cuando decides tener al hermanito es cuando se te olvidó lo difícil que fue tener al primero. A mi me basta con una visita a mis sobrinas para acordarme.
Aquí mi flaquita con mis flacas preciosas! Tres angelitos...tres almas totalmente transparentes...cómo las quiero!!
Re-fashions!!!
Qué trío de peligro!!!
Pd: Este post fue creado hace 2 meses, pero debido a fallas técnicas (muerte de mi compu), recién ha sido posteado y modificado! Ah! y totalmente dedicado a mi Moniiiiiiiiiiiiiííí!!! Saaaantaa!!!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)








