martes, 15 de marzo de 2011

LA NIÑERA SALVADORA

Desde que Fabiana nació, traté de seguir lo mejor posible los consejos que me daban mi mamá, mi prima y mi cuñada. Intentaba equilibrar todos estos datos con los que sacaba de algunos libros y con lo que mi instinto maternal me decía que debía hacer.

Cuando Fabiana tenía cuatro meses y yo estaba en mi etapa caótica de no saber cómo hacer que duerma una siesta de más de veinte minutos, empecé a navegar la web buscando respuestas y me encontré con el foro de Tracy Hogg, más conocida como la niñera experta. Me acordé que hace años veía su serie de televisión, donde daba sabios consejos a mamás primerizas, y aunque no tenía ni la mínima intención de salir embarazada, me gustaba verla para usarlos en algún momento.

Lo empecé a revisar y no lo podía creer...me daban las respuestas precisas a todas mis dudas! Desde ese momento me volví su fan #1 y empecé a seguir al pie de la letra todos sus tips: cómo hacerle una rutina, cómo alargarle la siesta, cómo introducir los sólidos...es decir, mi hija se moldeó según Tracy Hogg.

Hace unas semanas, dando vueltas por una librería, me encontré con el libro "El secreto de educar niños felices y seguros", escrito por mi niñera favorita. Me lo compré sin pensarlo porque además de ser de ella, el título me parecía preciso.

Y realmente lo es. El título es perfecto para describir qué es lo que queremos para nuestros hijos: que sean felices y seguros. No hay nada más satisfactorio para una mamá que escuchar la risa de nuestros bebés. Realmente es música para mi oídos. Podría pasarme todo el día escuchándola reír, sabiendo que la está pasando bien.
Por otro lado está la seguridad, siempre ante todo, obviamente. Aunque nunca hay que abusar con este tema.
Dicen que lo ideal es dejarla explorar estando siempre cerca a ella para poder darle el abrazo que necesita ante cualquier eventualidad (mientras no haya ningún riesgo, claro). Pero siempre es difícil dejarla ser...provoca estar todo el día a su lado asegurándonos de que nunca se va a tropezar ni a golpear. Hay que tener bien claro que necesitan darse cuenta de todo por sí mismos. Aunque duela en el alma verlos caer, es lo máximo verlos levantarse y seguir adelante. Toda esta seguridad que una le da, es la que genera la confianza en sí mismo y una buena autoestima. Qué tal responsabilidad que tenemos nosotras las mamás!!!

Bueno, voy a avanzar con el libro. Cuando termine de leerlo les cuento qué tal...

Acá les dejo unas fotos de Fabiana la intrépida, en un día de sol en el club...





No hay comentarios:

Publicar un comentario