Un día normal de Fabiana tiene la tarde de parque dentro de su programación. A las cuatro de la tarde la alisto para salir, cargo el coche con juguetes, galletas y agua y estamos listas. A lo lejos, mientras vamos llegando, vamos reconociendo a todas sus amigas...
Llegamos y vemos a Almudena, siempre en su mundo interior, a la dulce Analú, con sus peinados elaboradísimos, a la amorosísima Isabel, tambaleándose por todo lados y Dani, con sus galletitas salvadoras! Ah! y no me puedo olvidar de Lorena, la más pequeñita pero la más bella también!
Fabi y Lorena
Analú
Almudena
Isabel
Apenas nos estacionamos, sacamos todos los juguetes que trajimos de la casa y los ponemos a disposición del público. Y aclaro esto porque Fabiana ni mira sus juguetes! Inmediatamente la bajo del coche, dispara hacia los juguetes que llevan sus amigas. Y es que sí, claro..."mamá, mis juguetes los tengo en mi casa, estos sólo los tengo un ratito en el parque, acaso crees que soy sonsa?" Entonces como yo ya aprendí, llevo los juguetes que creo que le van a gustar a las demás y no necesariamente a ella.
La tarde avanza con tranquilidad hasta que aparece algún niño con el carrito de la discordia. Si, este es el carrito famoso...
Nunca he visto a ningún niño con tal obsesión como Fabiana con este carrito. Apenas lo ve, baja a su piloto y se sube ella como sea. A ella sólo le importa estar adentro, ni avanzar ni nada, solo estar sentada adentro. Abre la puerta, la cierra, sale e inmediatamente vuelve a entrar. Y que nadie se atreva a ponerle un dedo encima al carro! Porque a Fabiana le sale el ogro y en un segundo te desaparece!
Y así, entre galletitas, volantines, carritos, pelotas y jalones de pelo pasan las dos horas en el parque. Fabiana la pasó excelente y yo también, sentada en el pasto mirando a mi muñeca crecer y convertirse en una niña feliz. Feliz, riéndose a carcajadas que son música para mis oídos, con sus 8 dientes y 4 muelas...
Y cargo con todos mis juguetes, coche y bebe y camino a mi casa pensando que no le puedo pedir nada más a la vida...