Como parte de los planes de vacaciones para Fabiana, hoy tocaba llevarla a la piscina. El club al que vamos transforma en invierno su piscina a temperada, así que resulta excelente para estos días tan fríos.
Fabiana estaba totalmente equipada, con gorro, lentes y flotadores, acordándonos de nuestra última experiencia de piscina en el verano. Ella se volvió una experta manejando los flotadores para los brazos, y se soltaba pataleando solita. Ya nos imaginábamos que este verano que viene ella ya sería toda una experta en sus clases de natación. Pero lamentablemente nos dimos con una sorpresa no tan buena...
Fabiana entró al agua como si nunca se hubiera metido en su vida. Parecía que no tenía idea de lo que eran los flotadores ni para qué servían! Se la pasó prendida de nuestros cuellos durante todo el rato que estuvimos dentro. Nos llevamos una gran desilusión...parece que vamos a tener que retomar todo el proceso desde cero, para que le pierda el miedo a la piscina. Así que el plan de la piscina temperada, deberá formar parte de nuestro itinerario semanal...
Díganme si no está más que adorable!!!????
miércoles, 25 de julio de 2012
martes, 24 de julio de 2012
UN DÍA COMO HOY
Es el que voy a querer recordar para siempre. Pasar todo el día junto a Fabiana ya se había vuelto casi una ilusión. Y son en las noches como estas, en que me acuesto sintiendo lo que es realmente la felicidad plena.
El día comenzó un poco diferente. Normalmente la tengo que despertar a las 7:45 de la mañana para ir al nido, pero ahora está de vacaciones, así que podemos dormir un poco más. A veces su reloj biológico la levanta a la misma hora y camina a mi cuarto, pero como nos encuentra durmiendo, se hecha en la alfombra a mi lado (sí, en el piso) y duerme hasta que la levantemos. Pero hoy no, hoy se despertó a las 9:30 de la mañana mientras yo preparaba el desayuno.
En nuestro plan estaba juntarnos con sus amigos del nido en un parque cerca a la casa, pero tuvimos que desertar de esa actividad porque mi entrevista con una nueva empleada para mi casa se atrasó. Así que nos pasamos la mañana juntas, limpiando, ordenando, sacudiendo y aspirando...Y digo juntas porque Fabiana tiene su propia franela azul con la que me ayuda a "limpiar"...
Luego llegaron Mari y Julián. Le hicieron el día a Fabiana y obvio a mí, que me derrito con la sonrisa de mi chanchito favorito. Estuvieron con nosotras almorzando, salimos a pasear, jugamos y lloramos durante horas.
Cuando se fueron, decidí que "necesitaba" un helado de pinkberry, así que decidí llevar a Fabiana por uno. Nos abrigamos, salimos, escogí mis toppings y nos sentamos juntas en una mesita a disfrutar de nuestro helado favorito y de una buena conversación. Porque sí, hablar sobre los colores del envase, de mis frutas favoritas, de los tamaños de las cucharas y de las letras en la pared, fue la mejor de las conversaciones. Tenerla con mi hija de 2 años, la hace realmente sorprendente.
Un rato después y 2 visitas al baño, nos fuimos a la librería Crisol a leer cuentos. Nos pasamos más de una hora tiradas en el piso leyendo los cuentos más creativos e ilustrativos que encontramos. Yo le leía uno y ella me leía otro, o mejor dicho, yo le leía uno y ella me inventaba otro. Mi cerebro pasó de pensar en trabajo, preocupaciones y otras tonterías a pensar en tiburones que estornudan, pájaros pintados y muñecos hechos de madera. En ese momento, sólo pensaba en cosas serias.
Regresamos a casita, yo le di su sopa y ella me dio mandarinas en la boca. Le puse su pijama con miles de interrupciones y la llevé a la cama. Le leí "Ricitos de Oro"como todas las noches y me lo leyó después a mí (este sí me lo cuenta bastante bien). Cerró sus ojos, abrazó su "memé" y me dio muchísimos besos.
Y la noche terminó así, yo echada en mi cama, escribiendo en mi computadora y añorando miles de días más así juntas. Repasando todo mi día con mi compañera inseparable con los ojos llenos de lágrimas de emoción y rogando (por favor)...demórate un poco más en crecer.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

