viernes, 13 de agosto de 2010

TE AMO PERÚ

Hace poco celebramos fiestas patrias y fueron las primeras de Fabiana. Nos levantamos como un día cualquiera, pero nos fuimos a pasear en la tarde con la familia de Sandro a un club en Huarochirí, a una hora de Lima (aunque nos demoramos tres en llegar por ser feriado). Pasamos del cielo gris al azul intenso en menos de cinco minutos. Cuando llegamos, llevé a Fabiana a ver el mini zoológico, a conocer el río, a pisar la arena, a jugar con el pasto...todo en un solo sitio y en una hora. Después de ver el concurso del mejor lomo saltado y el mejor pisco sour, y después de comer un tiradito de pescado y un arroz con pato, volvimos a la casita (luego de tres horas de viaje más). 





Cuando llegué me puse a pensar en lo lindo que la habíamos pasado y todo lo que Fabiana había conocido en sólo un día. Pensaba en la suerte que tenemos de vivir en un país como este. Fabiana tiene 7 meses y ya conoce el mar, el campo, los animales de granja, los peces y más. Y es que la verdad es esta: Te amo Perú. Siempre me sentí muy afortunada de haber nacido aquí. Cada vez que paso por la Costa Verde, me siento totalmente agradecida. Poder oler el mar en verano y en invierno hace que las combis y las pistas rotas valgan la pena. 

Pero tengo un reto: hacer que Fabiana ame al Perú del mismo modo que yo lo hago, o más aún si es que es posible. Que prefiera viajar a la selva antes que a Miami. Que reconozca las diferentes culturas, razas y tradiciones como diferentes y no como peores o malas. Que no sienta que por haber nacido en Lima es más que un niño de Abancay o que la empleada de la casa. Que si escucha a alguien de la sierra hablar, no lo critique si no que lo quiera aún más por ser de allá. Y por supuesto, que le gusten las pinturas de animales en los postes del tren eléctrico.

Y es que ahora eso es realmente todo un reto. En el mundo "globalizado" en el que vivimos ahora, donde se supone que deberían haber menos fronteras, pasa todo lo contrario. Cada vez estamos más cerca a Estados Unidos, pero más alejados de Ayacucho o Loreto.

Tengo un sueño: ver a Fabiana jugando en la laguna de Yarinacocha, tirándose de los árboles al agua sin miedo y haciendo mil amigos ahí. Desde el día en que fui a Pucallpa y vi a los niños tan felices con tan poco, lo imaginé y lo grabé en mi mente. Fabiana pronto estará por allá, eso se los aseguro. Esperemos no más que la vida no lo convierta en todo un reto. 




martes, 3 de agosto de 2010

MI BEBE: LA MEJOR

Fabiana de cuatro meses ya se sentaba solita...



No hay nada que hacer que mi bebé es la mejor. No hay nada que hacer que eso es lo que decimos todas las madres.

Cuando estaba embarazada, mi libro de cabecera era "Qué esperar cuando estás esperando", un best seller que se vuelve guía y biblia de la mayoría de futuras mamás. Cada mes esperaba con ansias poder leer el capítulo que seguía para ver en qué habría cambiado mi bebé y cuánto habría desarrollado. Obviamente me adelantaba y cuando iba 3 meses ya había leído hasta el momento del parto, pero siempre era lo máximo releerlo mientras lo vivía.
Cuando Fabiana nació, sobre mi mesa de noche se estacionó "El primer año del bebé", otro de los lindos regalos de mi prima Mónica. Y hasta ahora sigue ahí...

El asunto es que una mamá no sólo lee estos libros para ver cómo debería ser el desarrollo de su bebé, si no para darnos cuenta que nuestros bebés siguen al pie de la letra la teoría. Y es que es la verdad. TODAS LAS MAMAS queremos que nuestros bebés sean cómo dice el libro que debería ser o mejor. TODAS queremos que si tiene 6 meses, haga lo que debería hacer uno de 7. Que se siente rápido, que camine antes, que hable primero....

Es verdad, TODAS LAS MAMAS comparamos a nuestros bebés con los bebés de otras. Siempre nuestros bebés son más inteligentes, más vivos, más reilones.....siempre nuestros bebés son mejores.

Reconozco que no debo compararla ni intentar adelantarla, que no debo ir en contra de su naturaleza y que los libros no siempre tienen la razón. Probablemente TODAS LAS MAMAS sientan que en el fondo no es lo más sano pero más al fondo aún siempre lo seguiremos sintiendo.

Es que en mi caso es totalmente cierto. Mi bebé, sí es la mejor!!!! (no digo?!!!!) jajaja...

Y para que vean que lo que digo es totalmente cierto....Fabiana era ya toda una intelectual a sus cuatro meses!!



Este post se escribió con Fabiana al lado mío jugando con sus aros y tres interrupciones para que la cargue....