Todo comenzó hace un par de semanas, cuando cortando sus uñitas de los pies, terminé cortando el dedito de al lado. Fue terrible. La sangre no paraba de salir y por más que el corte no era más grande que 3 mm, parecía que mi bebé se desangraba! A ella nunca le dolió, es más, ni cuenta se dio pero a mí.....a mí me dolía el alma entera.
Ese mismo día en la tarde llevé a Fabiana como siempre a sus clases de estimulación temprana y al salir del auto no calculé bien y puuuuum! cabezaso contra la puerta...inmediatamente teníamos una frente morada y una bebé que lloraba sin parar. Ella lloró por media hora...yo, por fuera unos minutos, por dentro, hasta ahora no paro!!!
Y así siguieron...un cachetito morado, un labio roto, otro cabezaso con la puerta y más. A estas alturas siento que Fabiana corre más peligro conmigo que sola. Mi mamá dice que me prepare, que recién está empezando a moverse sola y cuando empiece a gatear y a caminar todo va a ser más difícil aún. Sé que debo estar preparada porque peores cosas le van a pasar. Pero cómo duele!
Noto que a Fabiana el dolor se le pasa a los cinco minutos, pero a mí se me hace un huequito en el corazón con cada golpecito. No hay nada que hacer que es muy cierto eso que dicen que la mamá siente dos veces más el dolor q siente el bebe. En mi caso, creo que sería mil veces más.
Aquí les dejo un video de bloopers de bebes para hacer de este tema algo gracioso. Estoy segura que más adelante me terminaré riendo de todo esto de la misma manera que me río al verlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario